El ser humano en los Inicios del Alma Consciente.

La Bastilla
Por AAA

Imagen ‘Los conquistadores de la Bastilla ante el Hotel de Ville en 1789’, por
Paul Delaroche (c. 1830-1838)

En la antigüedad la personalidad se expresaba con determinada ”fuerza elemental” que compartía con el mundo animal, y que, sin embargo, estaba dotada de atributos humanos y anímicos. La personalidad se manifestaba de forma instintiva, aun no se había liberado del alma grupal. Luego se vio obligada a liberarse, a ser autosuficiente, a desenvolverse por sí misma. Los instintos se atrofiaron y a partir de entonces, el alma debió tomar las riendas.

Mientras que en épocas anteriores, cuando la personalidad no había desarrollado la autoconciencia, los hombres habían sido creativos y habían asimilado las fuerzas creativas de su cultura, estas energías creativas ahora se habían agotado y el alma se había vuelto estéril. Sin embargo, el alma ocupa el lugar central en el ser del hombre, porque la esencia del elemento personal es que el alma autosuficiente se convierte en el punto focal del ser del hombre. 

En consecuencia, grandes personalidades de la antigüedad como Augusto, Julio César, Pericles etc. y podría mencionar a muchos otros, nunca se volverán a ver. La energía dinámica, elemental de la personalidad declina y surge lo que luego se llamará la actitud democrática que, con su doctrina igualitaria, estandariza la personalidad.

Rudolf Steiner- GA 185- 19.10.1918. Dornach.

Considerada como un síntoma, la Revolución Francesa es muy interesante. Presenta -en forma de consignas aplicadas al azar y sin distinción a todo ser humano – lo que debe desarrollarse poco a poco en el transcurso de la época del Alma Consciente (desde 1413 hasta 3573), con todos los recursos espirituales a disposición del hombre. La tarea de esta época es lograr la fraternidad en el plano físico, la libertad en el plano psíquico y la igualdad en el plano espiritual. Pero sin comprender esta relación, confundiendo todo  esta quintaesencia de la quinta época post atlante aparece en la Revolución Francesa en forma de consignas. El alma de esta época se compone de tres palabras (fraternidad, libertad e igualdad), pero no se comprenden. Por lo tanto, al principio es incapaz de encontrar una encarnación social y esto conduce a una confusión. No puede encontrar ninguna encarnación social externa, pero está presente como  “alma exigente”, un esencia en busca de encarnación. Toda la vida interior del alma que debe informar esta quinta época,   permanece incomprendida y no puede encontrar ningún medio de expresión. Y aquí nos enfrentamos a un síntoma de inmensa importancia.

Rudolf Steiner- GA 185- 19.10.1918. Dornach.

 Para que el hombre no se vea atrapado entre la lucha por el Alma de la Conciencia y las limitaciones de conciencia que impuso Roma (Concilio Constantinopla del 869-870 d.C). Se intentó sofocar su aspiración por el Alma de la Conciencia, socavando esta aspiración aún más radicalmente que Roma. Esto se logró castrando los impulsos progresivos y sustituyendo su dinamismo por la letra muerta de la tradición que había sido traída desde Oriente, aunque originalmente los Templarios (eran iniciados esotéricamente) tenían un objetivo diferente. Pero después de la eliminación de la Orden Templaria por el monarca francés Felipe, el Hermoso(1), algo de esta cultura que había sido traída desde Oriente sobrevivió en el campo de la historia. Lo que habían traído  se infiltró , pero en gran medida despojado de su sustancia espiritual. Lo que nos transmitieron fue la sustancia de la tercera época post atlante. El catolicismo transmitió la sustancia de la cuarta época. Y aquello de lo que se había extraído la sustancia espiritual, se transmitió por la masonería en las logias de York y Escocia, que impregnaba especialmente el falso esoterismo de los pueblos de habla inglesa. Esto contenía los secretos de la época Egipto-Caldea (tercera época post atlante), sirvieron ahora como un medio para implantar impulsos desecados en la vida del Alma Consciente en la quinta época post atlante.

Rudolf Steiner- GA 185 -19.10.1918. Dornach.

 

Por un lado tenemos lo que se crea a través del surgimiento tempestuoso de la libertad, la igualdad y la fraternidad,   por otro lado ya existe el impulso que impide a la humanidad en el transcurso de la quinta época   percibir claramente cómo la fraternidad, la libertad y la igualdad se apoderará del hombre; pues sólo pueden percibir esto claramente cuando son capaces de hacer uso del Alma Consciente para llegar al verdadero autoconocimiento, es decir, cuando despiertan en el Alma Consciente. Y cuando los hombres la despiertan, se vuelven conscientes de sí mismos en cuerpo, alma y espíritu  y esto es precisamente lo que hay que prevenir. Tenemos dos corrientes en la historia contemporánea: por un lado, como ya existe el impulso hacia el Alma Conciencia, está la búsqueda caótica de la fraternidad, la libertad y la igualdad. Por otro lado, vemos los esfuerzos de órdenes muy diferentes para suprimir este despertar en el Alma de la Conciencia para sus propios fines.  

Rudolf Steiner- GA 185- 19.10.1918. Dornach.

Hoy quiero hablarles sobre cierta clase de entidades cuya función está relacionada con el nacimiento y la muerte humanas. Nunca deben creer que el nacimiento y la muerte humana son como se presentan  . Las entidades espirituales están involucradas cuando un ser humano entra en este mundo físico desde lo no físico, y cuando vuelve  al mundo no físico. Por darles un nombre, llamémosles “espíritus elementales del nacimiento y la muerte”. Hasta ahora se  consideró mejor no hablar de estos espíritus elementales. Si se hablara de ellos, de la manera en que viven estos espíritus, a la gente le parecería como un carbón al rojo vivo. Si las personas conocen más  de la naturaleza esencial de estos espíritus y lo hacen con plena conciencia, llegan a conocer poderes que son contrarios a la vida en el mundo físico. Una persona con sentimientos más o menos normales, se estremecería al conocer que, para provocar el nacimiento y la muerte en el mundo físico, los espíritus divinos tienen que usar espíritus elementales que en realidad son los enemigos de todo lo que los seres humanos desean para su dicha y prosperidad aquí en el mundo físico. Para provocar el nacimiento y la muerte, los dioses necesitan entidades cuyas mentes y toda su forma de mirar el mundo les  dirijan   a destruir y aniquilar todo lo que proporciona el bienestar de los seres humanos aquí en el mundo físico. 

El desarrollo de la civilización implica el concurso de espíritus elementales. Los materialistas piensan  que el teléfono, telégrafo y las máquinas de vapor aparecen gracias a  los seres humanos.

Todo lo que la gente hace a este respecto está bajo la influencia de espíritus elementales. Siempre están involucrados y nos ayudan en esto. Las personas no están tomando la iniciativa por su cuenta en este campo, son guiadas. En laboratorios, talleres, realmente en todas partes donde el espíritu de la invención está activo, los espíritus elementales están proporcionando la inspiración.

Los espíritus elementales que han dado impulsos a nuestra civilización desde el siglo XVIII en adelante son del mismo tipo que los que usan los dioses para provocar el nacimiento y la muerte. Este es uno de los misterios que los seres humanos deben descubrir hoy.

Estamos solo en las primeras etapas de las actividades tecnológicas, industriales y comerciales que se desarrollarán bajo la influencia de los espíritus elementales del nacimiento y la muerte. Esta influencia y sus efectos serán cada vez más radicales.

También hay otro aspecto bastante específico de esto. Como he dicho, estos espíritus elementales son los enemigos del bienestar humano y quieren destruirlo.

Rudolf Steiner- GA 177. Conferencia  IV. 6/10/1917. Dornach

 

 Hasta mediados del siglo XIX vemos en un primer momento un poderoso impulso hacia la emancipación de la personalidad porque, cuando tantas corrientes están activas, el nuevo desarrollo no se despliega de manera gradual, sino que fluye y refluye. Y lo vemos desenvolverse, sobre la base del nacionalismo, y en respuesta a los otros impulsos   en relación con el occidente de Europa, lo que tiende a la emancipación de la personalidad, lo que busca superar  y lograr la superación de la nacionalidad: lo universal humano. Pero este impulso no puede desarrollarse  de forma independiente debido al contra impulso de aquellas Órdenes, en especial de Inglaterra, contaminan toda la vida pública mucho más de lo que la gente imagina.  Así, hasta mediados del siglo XIX  no surgió lo que se suele llamar liberalismo. Me refiero a esa mirada que se expresó  en el siglo XVIII en la forma de ilustración política, en el XIX como la lucha por el liberalismo político que  perdió impulso y se extinguió en el último tercio del siglo.

Durante un tiempo, el impacto del Alma de la Conciencia fue tal que provocó una ola de liberalismo. Este nació de la autodisciplina; sus seguidores intentaron liberarse de las limitaciones , deshaciéndose  de prejuicios estrechos y de ideas convencionales. Estaban imbuidos de ideales humanos universales, pero el socialismo participó activamente en la preparación de la nueva era y poco a poco atrajo hacia sí estas supuestas ideas liberales que encontraron tan poco apoyo. A mediados del siglo XIX no había futuro político para ellas, pues sus representantes en años posteriores dan más o menos la impresión de víctimas del pensamiento político. Los partidos liberales de los últimos días eran simplemente rezagados, ya que, después de mediados del siglo XIX, el efecto de lo que surgió de las órdenes y sociedades secretas de occidente comenzó a hacer sentir cada vez más su influencia, a saber  la asfixia del Alma de la Conciencia. En estas circunstancias, el espíritu y el alma ya no están activos, y solo operan las fuerzas del mundo fenoménico o sensible.

Rudolf Steiner- GA 185-19.10.1918. Dornach.

Pero el socialismo sólo es posible si está imbuido de espíritu, no de pseudo espíritu, de la máscara del espíritu, de un mero racionalismo que sólo puede tomar lo inorgánico, es decir, las formas muertas. Fue por este conocimiento por el que  Ferdinand Lassalle (1825-1864) luchó por primera vez, pero fueron Marx y Engels quienes  finalmente lo elaboraron.  

Rudolf Steiner- GA 185-19.10.1918. Dornach.

El socialismo  se caracteriza por tres principios  interrelacionados: la concepción materialista de la historia, la teoría de la plusvalía y la teoría de la lucha de clases .

La concepción materialista de la historia cree que el curso de la evolución está determinado por factores económicos. Por supuesto, los profesores que se explayan sobre la historia  encuentran una audiencia preparada. Pero no tienen seguidores entre las masas populares. La gente está comenzando a despertar en la medida en que se les permite hacerlo. Por un lado, se intenta adormecerlos; por otro, a ellos les gustaría despertarse de su sueño. Dado que sólo están familiarizados con el mundo puramente fenoménico, han desarrollado una concepción materialista de la historia.  

La teoría de la plusvalía.  El  hombre que se emplea en la producción de bienes, debe vender su trabajo como mercancía. Así se crean dos clases: empresarios y trabajadores. Los empresarios controlan los medios de producción. Los trabajadores, solo tienen su fuerza de trabajo para vender. Y debido a que el capitalista, que posee  los medios de producción, puede comprar la fuerza de trabajo del trabajador, puede pagarle un salario de subsistencia. Pero cuando se pone en uso la mercancía, crea un valor mayor que su propio valor. La diferencia entre el valor del trabajo y su producto,  la plusvalía, va al bolsillo del capitalista. Tal es la teoría marxista de la plusvalía y cuenta con el apoyo de millones de seguidores. Esto conduce a la lucha de clases, a los explotadores y explotados. Porque, a  ojos de los trabajadores, la fuente de la esclavitud reside en la propiedad de los medios de producción por individuos aislados.  

La lucha social de los tiempos modernos (dicho en 1918), es básicamente la lucha por la propiedad de los medios de producción. Esta lucha es inevitable ya que la historia de todas las sociedades existentes  es la historia de las luchas de clases. Este es el tercero de los principios socialdemócratas. El ascenso de la burguesía se logró a expensas de la aristocracia. El proletariado, a su vez, asumirá el control y la administración de los medios de producción y finalmente eliminará a la burguesía, tal como la burguesía había eliminado a la aristocracia.  El progreso de la humanidad está determinado por la victoria de una clase sobre otra. Estas son las tres doctrinas socialistas que se han extendido  por toda el mundo civilizado .  

 Rudolf Steiner- GA 185-19.10.1918. Dornach.

Conocemos ahora toda una serie de rasgos característicos de la evolución reciente de la humanidad: su esterilidad, el nacimiento de ideas colectivas que no tienen pretensiones creativas, como el impulso nacionalista. Y en medio de todo esto el continuo avance del Alma Conciencia. Vemos en todas partes problemas que terminan en callejones sin salida, rasgo característico de los tiempos modernos. Y una característica más es el intento de amortiguar la conciencia, especialmente en relación con el Alma de la Conciencia que debe desarrollarse. Nada es más característico de nuestro tiempo que la falta de conciencia del sector educado de la población sobre la situación real del proletariado. No miran más allá de la fachada exterior. La gente está comenzando gradualmente a hablar de ideas universales de humanidad en todas sus formas. Pero si no mostramos ninguna preocupación por el individuo y su bienestar, esto es simplemente una charla vacía. Porque debemos tomar conciencia de los importantes desarrollos en la evolución y debemos participar activamente en los eventos .    

Rudolf Steiner- GA 185-19.10.1918. Dornach.

Rudolf Steiner nos explica cómo intervienen en la historia las fuerzas vivientes (espíritus) de los seres y cómo están ligados por el karma (destino) algunos hombres. El ejemplo que utiliza son Marx y Engels. 

Circunstancias muy particulares quisieron que mi mirada fuese dirigida a ciertos eventos que se desarrollaron en el nordeste de Francia entre los siglos VIII y IX. Una época donde todavía no existían grandes estados, lo que sucedía se desarrollaba en el seno de comunidades humanas muy restringidas. Una personalidad, de carácter enérgico, poseía un gran dominio en una región del nordeste de Francia. Este hombre administraba su propiedad de una manera muy ordenada y sistemática para dicha época. Él sabía lo que quería y en él convivían el ambicioso metódico y el aventurero. Solía emprender pequeñas correrías  desde sus dominios, acompañado de gentes contratadas como mercenarios. Eran grupos que se alistaban a cambio del botín. Este hombre partió un día con su grupo de mercenarios y  otro personaje, un poco menos aventurero, pero muy enérgico, se aprovechó de su ausencia para apropiarse de sus tierras y de todo lo que poseía. Esto hoy sería imposible, pero son cosas que en aquellos tiempos sucedían perfectamente. 

Cuando regresó a sus propiedades (era soltero y sin familia), ve que otro se había apoderado de sus tierras. La situación tomó un rumbo que nada pudo hacer contra quien le había desposeído de sus bienes. Era mucho más poderoso que él y  tenía vasallos y soldados.  En aquel tiempo, quienes no podían seguir su camino en su patria, partían a tierras extranjeras. Esta personalidad aventurera, al no disponer de medios para irse, permanece como  siervo a sueldo en las tierras que había poseído. Obligado a trabajar  junto con algunos que le acompañaban en sus correrías, por serles arrebatadas también sus posesiones. Sucedió que, entre estas personas, que de dueños pasaron a ser siervos, se desarrolló una mentalidad particularmente hostil. En estos bosques, la noche estaba iluminada por hogueras y en torno a ellas se reunían para fomentar toda suerte de conspiraciones contra quienes les habían desposeído.

El hombre que de gran propietario devino siervo,  dedica el resto de su vida a amontonar proyectos para recuperar las tierras que le habían sido arrebatadas. Las individualidades de los dos personajes franquearon las puertas de la muerte y reaparecieron en el siglo XIX. Quien había perdido sus tierras para devenir una especie de siervo, vino bajo la personalidad de Karl Marx, el fundador del socialismo moderno. El que le había robado sus tierras regresó bajo la personalidad de Friedrich Engels. Entre la muerte y el nuevo nacimiento se transformó todo lo que tenían que ajustar entre ellos, deseando compensar el mal que se habían hecho uno al otro.

Leamos lo que pasó entre Marx y Engels, considerando la configuración intelectual propia de Marx y hagamos la aproximación con lo que os acabo de contar sobre la presencia simultánea de ambas individualidades entre los siglos VIII y IX. Cada frase de ambos aparecerá entonces bajo un nuevo aspecto y no correremos el peligro de decir abstractamente: “Este hecho de la historia tiene su causa en esto o en lo otro”. Podréis observar a los seres transportando a otra época lo que apareció entonces, bajo otra forma, pero ya presente y con cierta similitud con hechos anteriores. Tratad de imaginar el bosque del nordeste de Francia en el siglo IX,  los conspiradores sentados juntos, jurando, maldiciendo e injuriando en la lengua de su tiempo. Después traspasad esto al lenguaje matemático y dialéctico del siglo XIX y tendréis aquello que encontramos en Marx y Engels.

He aquí lo que nos aleja del aspecto sensacionalista que se encuentra aliado con facilidad a las ideas concernientes a la reencarnación y nos introduce en la verdadera comprensión de la historia. El mejor medio para evitar errores, es no buscar el sensacionalismo, no querer saber lo que es en exclusiva la reencarnación, sino tratar de comprender a partir de las vidas sucesivas de los individuos, todo y lo que, en el devenir histórico, está ligado a la felicidad y la desgracia, a la pena y la alegría de los hombres”.

El Karma. Volumen I. Cap. I (GA 235)

1 Según Rudolf Steiner en una anterior encarnación fue un sacerdote de los misterios mexicanos de Taotl o Teotl  ( dijo que el nombre sonaba así, pero su transcripción no quedó clara ). GA 171. 6ª- 18.9. 1916. Dornach.

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